Abrir una puerta con tarjeta (radiografía): ¿qué grosor necesitas? (0,20 a 0,60 mm)
- , por Joost Janssen
- 3 min de lectura
Cierras la puerta de casa al salir y te das cuenta al instante de que la llave sigue dentro, encima de la mesa. El clásico portazo. Cuando la puerta no está cerrada con llave, sino solo con el resbalón, abrirla con radiografía usando una tarjeta para el resbalón flexible es el método más rápido y el que menos daños causa.
Cerrajeros, porteros y servicios de emergencia usan a diario tarjetas especiales de plástico. Pero, ¿por qué hay tantos grosores distintos, de 0,20 mm a 0,60 mm? En esta guía te explicamos cómo funciona y qué grosor es adecuado para tu caso.
¿Cómo funciona una tarjeta para el resbalón?
Es una tarjeta de plástico muy resistente, lisa y flexible (a menudo de PET o mica especial).
El principio es sencillo:
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Introduces la tarjeta entre la puerta y el marco, justo por encima o por debajo de la cerradura.
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La mueves en diagonal hacia el lado inclinado del resbalón (el pestillo con muelle de la puerta).
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Haciendo una ligera presión sobre la puerta y deslizando a la vez la tarjeta por el resbalón, lo empujas hacia dentro y la puerta se abre, sin desconchones ni arañazos.
Los distintos grosores
Ninguna puerta encaja igual en su marco. La rendija entre la puerta y el marco determina qué grosor de tarjeta entra con suavidad sin doblarse.
¿Por qué una tarjeta profesional y no una tarjeta bancaria?
Mucha gente que se queda fuera prueba primero con una tarjeta bancaria o de fidelización vieja. En la práctica, el plástico duro de una tarjeta bancaria se parte o se astilla enseguida en la rendija.
Las tarjetas especiales tienen ventajas claras:
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Material especialmente flexible: se dobla más de 180 grados en las esquinas sin romperse ni quedarse doblada.
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Esquinas redondeadas y superficie lisa: se desliza fácilmente junto a los burletes sin romper la goma.
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Formato grande: da suficiente agarre para hacer una presión uniforme con las dos manos.
Consejos para el mejor resultado
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Tira o empuja la puerta: mueve la manilla o tira con firmeza de la puerta hacia ti mientras pasas la tarjeta. Así quitas presión al resbalón, y la tarjeta lo empuja con mucha más facilidad.
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Empieza fina y sube de grosor si hace falta: ¿no consigues empujar un resbalón duro con una tarjeta de 0,25 mm? Pasa a una más rígida de 0,30 mm o 0,50 mm.
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Protege tu casa: este método solo funciona si la puerta no está cerrada con llave. Por eso, por la noche y cuando salgas, cierra siempre tu puerta con llave o instala un perfil antipalanca.
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